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Reinventándonos: La educación inicial en tiempos de pandemia

Piura, 28/05/2020

¿Qué podemos hacer para reinventarnos en nuestro rol de educadores de niños y niñas del nivel inicial en estos tiempos de pandemia y confinamiento social?

Por Nora Amelia Choquehuanca | EDUCACCIÓN

Desde mi experiencia como docente de Educación inicial y madre de un niño de 6 años de edad, matriculado actualmente en el aula de 5 años, puedo expresar que, en este proceso de reinventarnos para ser mejores educadores, es necesario considerar que estamos frente a seres únicos, irrepetibles, con sus propias características. Seres que necesitan ser acompañados. Esta acción implica tratarlos con cariño, ser pacientes, observarlos, escucharlos, estar atentos a sus juegos, intervenir cuando nos invite, mas no interferir queriendo imponer nuestras ideas, “Mamá mira, estoy haciendo mi película de Jurassic world. ¿Quieres jugar con mis dinosaurios?, ¿Me puedes ayudar a construir mi casita?”

Como adultos conocemos que los primeros años son importantes en el desarrollo de la vida de un ser humano. Sabemos, como docentes y padres, que los niños y niñas son muy vulnerables y dependen de nosotros para poder desarrollar todas sus potencialidades. Por lo tanto, realizamos diferentes acciones, nos esforzamos por hacer realidad una gran visión, que nuestros niños y niñas, nuestros hijos e hijas, sean ciudadanos sociales, autónomos, solidarios, humanizados, que busquen el bien común.

Actualmente nos encontramos en un tiempo de confinamiento social que nos obliga a quedarnos en casa, por el bien de nuestra salud y la salud de todos. Esto nos ha llevado a una reflexión y con ello a la necesidad de REINVENTARNOS, como docentes y padres de familia de estudiantes de Educación Inicial. Esto implica asumir nuevos retos en el rol que nos corresponde. Así surge la educación a distancia, entendida como una modalidad de atención educativa que ha cambiado nuestra participación en la educación que se venía ofreciendo.

Tiempo antes de la llegada de la pandemia por el Covid–19, la vida dinámica que teníamos, entrar y salir de nuestros hogares, no nos permitía acompañar con dedicación las acciones del desarrollo de nuestros hijos e hijas. Sin embargo, actualmente estamos con ellos las 24 horas del día, lo que nos ha permitido reflexionar y, lo más importante, actuar junto a los docentes de Educación inicial, quienes tienen que acompañar a los niños y niñas, como también a la familia que acompaña al niño. Y como padres sabemos ahora que no sólo debemos criar sino también involucrarnos aún más en su proceso educativo. Ante ello nos preguntamos: ¿Qué podemos hacer para reinventarnos en nuestro rol de educadores de niños y niñas del nivel inicial en estos tiempos de pandemia y confinamiento social?

1. Empático y asertivo con sus tiempos. Es importante estar atentos a sus tiempos, los mismos que están marcados por su madurez, cualidades, características propias. Cada niño y niña, es un ser único, lo demuestran en sus acciones, cuando interactúan en las actividades de la vida cotidiana, comer, bañar, jugar, descansar, entre otras, es necesario anticipar siempre lo que se pretende hacer o lo que viene, y estar pre dispuestos. “Ya falta poco tiempo para que termines de jugar, tienes que almorzar”, “quiero seguir jugando, no quiero comer aún”, “esperaremos un momento más que termines de armar tu robot, luego iremos a almorzar”, “mamá ya me canse de hacer la tarea”, “está bien, descansamos y más tarde regresamos para que termines de hacer tu dibujo”. En estas interacciones notamos que es necesario ponernos en su lugar, para saber actuar con sentido de construcción de una convivencia que enseña, que no impone, donde prevalece un clima familiar asertivo.

2. Vivir su juego. La lógica expresada anteriormente, de actitud empática, nos lleva a observar y escuchar con atención qué les interesa, qué sienten, qué les motiva en ese momento, para entender sus razonamientos, sus puntos de vista y conductas, y poder actuar con flexibilidad, interactuar desde esos intereses, necesidades, curiosidades, involucrarse en sus fantasías, en todo momento de la vida cotidiana. Así obtenemos mayores evidencias que nos permitan ofrecer condiciones de seguridad física y afectiva, espacios y materiales, para un acompañamiento pertinente en la ejecución de sus propios proyectos desde su iniciativa, actuando seguros y con autonomía. En este contexto, es importante plantearles retos que contribuyan al desarrollo de sus habilidades, o potencialidades, por ejemplo, se observa que está con una lupa mirando fijamente una avispa tirada en el patio, continuar observando en silencio, hasta que decida comentar su hallazgo, “mira encontré esta avispa, está muerta”, se establece un diálogo por un momento, el interés continúa, se le propone si le gustaría registrar con dibujos o “escribir” como desee, lo que está detallando de la avispa. Si él acepta con entusiasmo, se le ofrece una libreta, lápiz, crayolas y otros materiales, e inicia sus  registros, así, por algunos días siguientes sigue buscando insectos y registrando sus hallazgos.

3. Una mirada divergente a sus emociones, ayudarlos a gestionar sus emociones y sentimientos, transformándolos en aprendizajes. Por ejemplo, “mamá mi gata no está, ha desaparecido”. Efectivamente, la buscamos dentro de la casa y no estaba. El confinamiento social nos impedía salir a buscarla, fueron días difíciles. En las noches se mostraba triste y lo manifestaba, se le propuso escribir recuerdos vividos con su gata, aceptó y las siguientes dos semanas solicitaba que escribiéramos anécdotas de su gata, dictaba y yo escribía, eso ayudó mucho a liberar sus emociones y sentirse mejor. Además, se convirtió en una experiencia que generó el desarrollo de variadas capacidades comunicativas. En tal sentido, situaciones similares, como no poder salir a los parques, visitar a familiares cercanos, entre otros, puedan abordarse desde una mirada diferente a lo estábamos habituados, llevarlos a obtener productos que movilicen competencias de elevada significatividad, porque emergen del contexto interno de la familia, ligados a sus sentimientos y emociones.

4. Cuidando su Espiritualidad en familia. Estos tiempos de pandemia nos han llevado a reflexionar sobre muchas situaciones y una de ellas es la necesidad de afirmar nuestra fe. Los niños y niñas no están ajenos a ello. Es importante que reconozcan que existe un ser superior a nosotros al que llamamos Dios, a quien le debemos la vida, y de quien debemos estar agradecidos, por todo lo que día a día recibimos, en especial conservar la vida, sobretodo en este contexto. Que aprendan a explicar su fe, con acciones concretas, basadas en valores morales y la ética. Es cierto que para un niño o niña del Nivel Inicial es difícil entender estos conceptos, pero cada día se ve necesarios desarrollarlos, así tenemos que, como parte de sus rutinas, incluir la oración como el medio para comunicarse con Dios, haciendo llegar sus pedidos, agradecimientos a través de su hijo Jesús, quien es ejemplo de vida para todos los seres humanos, y a quien momento el bien común, ser bondadosos, solidarios con los que más que necesitan, sentirnos libres y reconocer la importancia de la persona por sobre todas la cosas. El cuidar de su espiritualidad nos obliga a todos a actuar con la verdad, ser ejemplo de vida para nuestros pequeños, sabemos que pasamos momentos difíciles, no todos los días tenemos el mismo ánimo, hay días en las que ni siquiera tenemos fuerza o motivación para levantarnos, hasta que escuchamos una voz que nos dice mamá ya amaneció levántate vamos a jugar y ahí nos damos cuenta de que alguien muy importante espera por nosotros y sacamos fuerza y nos levantamos. Que nuestros niños y niñas nos mantengan la esperanza de que todo pasará y que mejores momentos vendrán.

Solo me queda decir que, en este proceso de reinventarnos como Servicio Educativo del Nivel Inicial, todos estamos comprometidos, y la reinvención empieza en cada uno de nosotros, al conmemorar el 89° Aniversario de la Educación Inicial en el Perú, en donde urge la necesidad cada día de realizar acciones conjuntas, familia, Institución Educativa y sociedad, para visibilizar la infancia. Ellos esperan más de nosotros.

Continuemos desarrollando nuestras capacidades de observar, escucha activa, trato cordial, ofrecer contención, interactuar con respeto, ponerse en su lugar, reflexión permanente, autorregulación de nuestras prácticas, asumir retos y mejorar cada día. “Dulces sueños mamá, me gusta que seas una mamá profesora de Educación inicial”, yo sonrío y respondo. “Me gusta ser mamá profesora de Educación inicial, dulces sueños hijo mañana será otro día, un día especial, buenas noches”.


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